La Caleta está de fondo. Unos caballeros, algunos con lanzas, se apostan en las inmediaciones del las orillas del ecenario para librar sus coplas definitivas. Impetuosa la presentación de la comparsa de Martín. Qué voces y qué fuerza. “Desde la piera reonda de la Caleta, conozco a Cádiz entero por su silueta”. El resto es puro Cádiz cantado. El busto de Paco Alba figura en un lateral del escenario. Su primer pasodoble va para él, al maestro de las comparsas y a su historia desde que la creó. “Vámonos los dos, por Cádiz”. Segunda letra para aquella mujer embarazada que, por tal circunstancia, pierde tanto, su trabajo y condición normal en su vida personal. Buenos los cuplés. El primero, nuevamente, de ultimísimos minutos y en referencia al ordenador quemado. Un detalle de riesgo y agradecido por todos. Fuerza y calidad en las voces, aunque hoy se las nota algo más cansadas. Esa es mi impresión. Popurrí totalmente gaditano y en defenza de la Tacita de plata, con La Caleta como madrina de esta cruzada. En pie el teatro Falla. Quizás hayan bajado un tanto su nivel general. Tal como he visto esta final, Los Santos podrían proclamarse campeones merecidos. Acaba la sesión y el público permanece a la espera del fallo final del jurado oficial.