Coro – “La Academia”
Su actuación anterior ya fue espectacular, sorprendiendo a todos. Un maravilloso montaje interpretativo. De nuevo pisa las tablas este coro. La presentación, muy musical, indica por dónde irán los tiros del resto de la obra. Algunos instrumentos eléctricos y percusión. Las voces de ellas se mezclan perfectamente con la de ellos. Muy bien la afinación. Hace 20 años que cayó el muro de Berlín. Con eso empiezan su primer tango, para seguir diciendo que hoy hay otros muros mucho más altos en el mundo, en perjuicio de los más pobres. Buena letra. El segundo tango cuenta de una censura oculta, por medio de todos esos concursos para invitar a cantar de otros temas específicos. También bastante buena la letra. Pasan a los cuplés, dentro de los cuales, en ambos, el más alto de ellos, ‘el largo del medio’, juega un papel principal al final. Estribillo bueno. Quizás la pieza más amena sea el popurrí. Las interpretaciones en solos destacan, mientras el coro ampara con su voz desde atrás. Magnífico este coro que, echando una ojeada general y con visión particular, puede estar en la picota para los de arriba.
Chirigota – “El escuadrón de los jartibles”.
Como digo en la previa, no hay mosquitera para librase de estos bichitos. Pero no es precisamente lo que el público quiere. La presentación se hace completamente en formación, como en una batería de aviones dispuestos a atacar un blanco. Genial es tipo, conseguidísimo. Las cosas del Sheriff. Primero de los pasodobles que recuerda a un banquito de La Alameda donde hace mucho, de chavales, cantaban sus coplas sin ambiciones por premios. Donde tampoco había jurados ni público exigente. Muy bueno. El segundo es para un amigo que tienen y que es seropositivo. Para acabarlo aseguran que él es muy positivo. Canta muy bien el conjunto, se nota la mano de muy buen director. Por ahora el público está volcado con ellos. Los cuplés han resultado buenísimos. En uno de ellos dicen que entraron en el ayuntamiento y picaron al concejal Vicente Sánchez “Qué poca sangre, qué poca sangre!”. Carcajadas. Y el estribillo acaba contra el cristal, estrellados los mosquitos. Muy trabajado el popurrí. Alguna cuarteta se destaca sobre otras por el juego de palabras referentes al ‘picar’. Ponen al Falla de pie. Se les despide con grandes honores. Estarán revoloteando por lo mejor.
Comparsa – “Si no existiera el dinero”
La comparsa de Nene Cheza y Miguel Ángel García Argüez volvió a demostrar que está en la honda de las buenas comparsas. Buen repertorio, buenas voces y buena la afinación de ellas. Trío ideal. Con un tipo ideado, con la fantasía de los tópicos, representan a una especie de banqueros, poderosos del dinero. Muy bien la presentación. Primer pasodoble que homenajea a una de las mujeres pioneras para la participación femenina en la fiesta, Adela del Moral. Con mucha razón y presente ella en la sala. La segunda letra es para los celos, como un veneno que invita a otros negros sentimientos. Muy bien construida, aunque no despierte el interés necesario. De todas maneras, bien. La ejecución del repertorio está siendo impecable, lo cual deja claro el esfuerzo en los ensayos y trabajo realizado. La comparsa ha mejorado mucho de un año a otro. Cuplés cumplen bien con el trámite, aunque no superen a lo precedente. Y mucha crítica social en el popurrí, con el dinero como principal protagonista, lógicamente. Las vilezas del mundo por causa de éste. Buena actuación que sitúa a esta comparsa en aceptable lugar para seguir en este concurso.
Chirigota – “Fiesta fin de curso, Escuela Infantil La rana manca”
El ardentía, ex speaker de La Caleta, regresa con su escuela de nenes. Megáfono en mano, anuncia las actuaciones de los niños para su fiesta de fin de curso. Quienes empiezan a actuar son lo más pequeñines, de preescolar. Ellos aparecen vestidos de flores, muy simpáticos y con los movimientos característicos. Son recibidos con un gran aplauso de las madres y padres del AMPA. El primer pasodoble es de una madre que aconseja a su hija seguir estudiando, para no acabar como ella ha terminado, sólo relegada a sus tareas caseras y sin más salida. El segundo tema es para el cierto favoritismo que existe en este concurso. Ellos se sienten teloneros, viendo a otros con muchos privilegios. Tienen razón, según pienso. Bien esta letra. Suena bien el grupo, aunque le falta un poquitín de decisión y fuerza. Los cuplés están simpáticos, pero les hacía falta un poquito de más chispa. De toda maneras, muy aceptables. Las historias del cole para el popurrí, entretenido. Esta chirigota quizás quede en el camino hasta la siguiente ronda. Buen aplauso final.
Cuarteto – “Los cuartetos también lloran”
Doña Pura es la protagonista en la escena. Habla sola, típico de folletín televisivo, para quejarse de los amoríos de sus hijos con Perlita, la sirvienta. El escenario está dividido en tres estancias, con paredes imaginarias y sus puertas de paso correspondientes. En su silla de ruedas, Doña Pura, elucubra. Llegan Osvaldo y Purita, con escena de aprendizaje para recibir a los señores en la puerta de entrada. Más adelante aparecen los dos hijos de Doña Pura. La historia se desarrolla en torno a las peleas de los dos hermanos por conseguir conquistar cada uno de ellos a Perlita. Puntos graciosos, con detalles técnicos de emisión típica venezolana. La música intrigante suena alguna vez en las escenas. Y ponen gestos característicos. La parodia termina y el público ovaciona al cuarteto. Muy bien los cuplés. El de la velocidad de El Despojado es muy bueno. El tema libre es la continuación de esos amoríos en riña, con unos mariachis intermediando. El Falla se levanta para despedir al cuarteto. Estarán en semifinales, claro.
Chirigota – “Los Famosos”
Vuelve el Taka con su gente. Los Famosos de la academia de bailones. Baile y musicalidad en la presentación. Las voces que traen en su conjunto son estupendas, con Lolo y el Galleguito luciéndose. El ‘cachete educativo’ es el tema Priscila del primer pasodoble. Especulan con que es gobierno intenta distraer con otros temas para esconder la cruda realidad. Aplausos. La segunda letra ataca al SEPRONA, muy duro, según ellos. En Cádiz la pesca no es un deporte, es una cultura. También un sustento, dan a entender. Muy aplaudida esta letra. Bien los cuplés, graciosos y con su chispa. El estribillo está más que acertado de cara al tipo, porque habla de los bailes que se han por Cádiz por culpa de tantas obras, aparcamientos, etc. El público se ambienta y le anima. El popurrí lleva de todo, desde cuartetas sobre estos bailones hasta algunas críticas sumergidas en el buen sentido del humor. Buenísima chirigota que habrá de pelear duro para continuar y dependiendo mucho de qué hagan sus rivales en la modalidad. Gran aplauso final. Descanso.
Coro – “El batallón de la Libertad”
Impresionante el coro de Pardo y Rivas. Cómo suena nada más comenzar a entonar la presentación. Ellos son los libertarios de un Cádiz anterior, luchando por las igualdades y contra aquella represión y censura de entonces. El público se vuelva con ellos. Su primer tango habla de la Gripe A. Es muy difícil negar los besos de cariño y no contagiarse. El afecto es más poderoso. Las cuentas de los ministros, sus patrimonios y la actitud de Chávez, es el tema del segundo tango, muy claro y directísimo. Muchos aplausos para esta letra. La interpretación y la afinación están en el lugar habitual de este magnífico conjunto de voces. Brillantez en el tono. Los cuplés han estado bien, aunque un poco por debajo de lo esperado. Estribillo guerrillero. El ocurrí es una historia cargada de detalles históricos y mucha petición al compromiso social para con Cádiz. Fantástico el coro de Julio y Antonio, con la dirección de Juan Lucena, destacadísima en el resultado sonoro. El coro está muy bien, pero sospecho que este año va a tener algún que otro durísimo rival para llegar a lo más alto. Sinceramente. El Falla se pone en pie para despedirles del escenario.
Chirigota – “Los empapaos”
El maremoto… qué viene el maremoto. Manolín Gálvez, de cura de la parroquia, y su gente, se ponen enfrente para detenerlo. Con el estandarte se plantan dándole la cara a la gran ola. Presentación húmeda, cuando la onda les pasa por encima y quedan ‘empapaos’. El primer pasodoble que entonan es para un estandarte, el de La Viña. Con él piden además que se frenen otras oleadas de cosas malas que inundan a Cádiz. Muy bien cantado y con el temple habitual. La segunda letra va dedicada a sus manos, con las que recibieron a su hijo y con las que les llevaron hasta arriba en su vida. Y que no se les vaya de las manos. Bonita letra. Bajaron un poquito en los cuplés, pero con el saber estar que tiene esta chirigota salvaron el momento. El primero de ellos más original. Y el estribillo muy al tipo. El popurrí cuenta muchas cosas sobre su maremoto chirigotero. Desde el comienzo ya hay peces por las alturas, tejados y cúpulas. “Lo que ha subido el pescao”. Bien el popurrí, aunque algo falto de más chispa necesaria. Pueden pasar a la siguiente ronda, aunque dependerá mucho del nivel de otras de sus rivales en la modalidad. Pendiente.
Comparsa– “Menudos bibliotecarios”
La biblioteca está llena de ratones. Pero son unos ratones muy cultos y preparados. Entre tanto libro no han podido hacer otra cosa que ilustrarse y, de paso, cantar muy bien. Vienen desde Algeciras. Caracterización muy buena, tal cual los ratones y ocultando sus rostros reales. Presentación bien hecha y entonada. El primer pasodoble es una letra para la esposa que se fue, de la que aun se sigue tan enamorado, recordándola a cada momento del día. Preciosa composición, del autor hacia ella. El segundo pasodoble es un reproche a la Iglesia, por oponerse a la Ley del Aborto. Una chica joven no es una asesina. Peor fueron otros asuntos dentro de los muros sagrados. Cuplés más regulares, aunque aceptables para pasar el corte en mínimos. El grupo defiende bien el repertorio, muy dignamente. El popurrí transcurre en la biblioteca, hablando de grandes tomos y legajos. El público les aplaude mucho al acabar. Bien la comparsa, aunque anda en el lindero entre el ‘sí’ y el ‘no’ para su continuidad. Muy a lo justo. Posiblemente queden en el camino. La lucha va más arriba, creo sinceramente.
Chirigota – “Los de San Juan”
Perfectamente colocados en sus teas para ser quemados, los Juanillos empiezan la presentación. Hay personajes famosos de todos los tipos, desde los frikis hasta la propia alcaldesa. Suenan muy bien. Y mucha simpatía en su letra de inicio. Primer pasodoble que entonan para responder un tanto a aquel primero de la ‘sosiación de dirertores’ de Lupo y cía, aunque en realidad el sentido pudo andar algo erróneo, ya que los de Lupo no criticaron nunca que se quisiera tanto a La Viña, sino que se encerrara a las chirigotas ahí para cantar y con identidad exclusiva. Pero muy bonita la letra. El tetras, el propio concurso, son la vida de las coplas. Los aplausos y las levantadas predispuestas a veces engañan. Más seriedad desde el público en eso. Mucho aplausos a la letra. Cuplés graciosos, cumpliendo con la misión chirigotera y principal de la modalidad. Y el popurrí historias dispersas sobre ellos, estos Juanillos, entre las llamas y el socorro de ellas. Cuando finalizan, las luces se apagan y, al volver, sus cuerpos aparecen calcinados. Gran efecto que el público ovaciona. En el aire su clasificación.
Comparsa “Los Santos”
Esta comparsa ha caído de pie desde el primer día. Su repertorio encandila y con razón. La presentación deja a ente todos a unos canallas de barrio, aunque santos en el fondo, armados de grandes navajas. Qué buenas sus voces. Bienvenido está calando muy hondo. Ovación. Antes de acometer el primer pasodoble, una gramola hace sonar un viejo disco con coplas del recuerdo. Sonidos de antaño. La letra del pasodoble va dedicada a tantos autores que la hicieron posible, a la comparsa, durante estos 50 años de su existencia. Fabuloso y premiado con un enorme aplauso. El segundo lleva el nombre de muchas mujeres, todas ellas desaparecidas en el supuesto y por aquellos hombres, maltratadotes, asesinos, que, de ellas, sólo han dejado sus nombres. Otra buena pieza en composición literaria. Cuplés graciosos, cumpliendo lo elemental. La comparsa suena ‘de gloria’, muy al personaje, claro. El popurrí desarrolla al tipo que llevan dentro, sus virtudes, maldades y trucos de la calle para sobrevivir. Genial y cantado con todo lujo. Una comparsa que estará en la pomada. Teatro en pie. Finaliza la sesión.