Coro – “El patio de mi casa”
Tras las rejas del presidio aparecen los componentes del coro, cual reos, asomados al patio del centro. Así empiezan su presentación, ésta con música y ritmo acordes con el tema. Este coro mantiene su sello sonoro, a pesar de algunos cambios. El tercer hijo, su tercer coro, es presentado al público del teatro, celebrando tal nacimiento. Buenas voces compenetradas. La música de Tino Tovar se hace notar. Tiene un sello muy distintivo suyo. El segundo tango aborda las desigualdades de la justicia y cómo trata a unos y a otros con sus leyes. Muy buena la letra, sí señor. El público les anima constantemente. Para los cuplés juegan con el doble sentido y su suegra, acabando ambos usándola como chiste final de la letra. Bien. Y el popurrí varía entre músicas locales y roqueras, con letras alusivas. Perfecta la interpretación. Gran ovación final. Un coro para tener en cuenta.
Chirigota – “Los que bailaron un año e hicieron olvidar a los de antaño”
“Falla, a bailar” es el rótulo que cuelga y decora en el forillo. Está claro que vienen de los alumnos del programa “Fama” de la tele. Chirigota gaditana. Mucha marcha al principio, durante su presentación y dándose a conocer como tales. José Mª Barranco va comandando al grupo, detrás y con su guitarra. Suenan bien. El tema del primer pasodoble se centra en el debut de esta chirigota en el concurso y en el Falla. Lo hacen con mucha decisión. Segunda letra que dedican a uno de sus miembros, Wili, quien, por su inmovilidad y minusvalía nunca pudo actuar en una agrupación. Hot l hace y la chirigota le felicita por ellos. Muy emotivo y que causa una gran ovación del público. Los sueños se cumplen para Wili. Los cuplés, entre las bolsas del Carrefour y la chirigota de los famosos sevillanos, se ejecutan. Aceptables los dos. El popurrí va adelante con sus cuartetas, algunas de ellos con cierto tiente surrealista, pero muy simpática. Final nuevamente dedicado a Wili y las muchas barreras aun existentes para quienes están impedidos. Gran ovación que culmina una actuación más que entrañable.
Comparsa – “El ejército de Cai”
El telón se abre para dar paso a una comparsa del Puerto de Santa María, “El ejército de Cai” que representan a un grupo de pescadores y vendedores. Llevan sus típicas ropas, aderezadas con todo aquello propio de la mar. Cañas de pescar, cestas con producto y alguna caja de caballas. Bien la presentación, aunque en las voces se nota la circunstancia del estreno de su obra sobre las tablas de Falla. El primer pasodoble acomete el tema del bicentenario. En la Viña, mientras tanto, las casas se caen. Mejora el grupo y su interpretación. El segundo pasodoble es una conversación entre Marta del Castillo y Mari Luz, aquellas dos niñas desparecidas. Una conversación entre ambas en un lugar celestial. Bonita letra. Más bajos resultan los cuplés, siempre tan difíciles y comprometidos en la modalidad. El popurrí, indudablemente, aborda esas cuestiones de su profesión mezcladas con otros asuntos. Terminan con aplausos.
Cuarteto – “Los yogures griegos”
Desde los museos y exposiciones han traído a estas estatuas que representan a muchos personajes y dioses de la mitología griega. Perfectamente caracterizados y con tipo más que simpático. Sus componentes provienen de Beniaján (Murcia). La presentación sitúa con un relato inicial. Bien de voces y con mucha intención. Primer pasodoble para presentarse ante los aficionados, hablando de la presencia de su agrupación murciana en tierras gaditanas. El segundo de los pasodobles se lo dedican a Constantino Tovar, quien precisamente presentará tras ellos a su comparsa. Palabras de elogio y ánimos para ese “volver empezar” de autor de comparsas tan querido aquí y allá, Recuerda experiencias vividas en ensayos. Simpáticos los cuplés, con sus puntos irónicos. Las voces ya están bien acomodadas, pasando de los nervios iniciales. Estribillo que habla de su nacimiento esculpido, con taladro de por medio. Bastante simpático el popurrí, muy gracioso en algunas partes. Una cuarteta que trata la elección de la sede olímpica aclara de sobra el porqué de Brasil como lugar definitivo. Muchísimos aplausos para esta chirigota.
Comparsa – “Volver a empezar”
La comparsa de Tino Tovar pisa el escenario. Tras abrirse el telón, la estampa que se muestra es la de unos cavernícolas, primeros hombres en la tierra, en un paisaje nevado y vestidos con grandes y densas pieles. Perfecta la caracterización y aún más su papel con gestos los propios. Cuerpos curvados aun. La presentación hace honor al tema escogido por el autor. Con su primer pasodoble abordan la cuestión de aquella frase que afirma que los hombres no loran. Muy bien tratado y con un final muy bonito. La interpretación se resiente un tanto, sobre todo en las voces agudas. El segundo pasodoble, claramente, forma el taco. Cantan a Martínez Ares, retirado del Carnaval y a quien piden finalmente que coja su guitarra y vuelva a las tablas el año que viene. El teatro se pone en pie para premiar esta letra tan bonita y llena de sinceridad. Una letra que ha marcado el concurso. Buenos son los cuplés, aunque bajan algo en contenido. El estribillo alaba lo bonito que es el volver a empezar en cada cosa. Gran popurrí, con todo lujo de detalles descriptivos y que narra la evolución de la especie humana desde aquellos primogénitos. La letra y la música se superponen al grupo, que en algún lugar flaquea en cuanto a la afinación. Muy buen pase de la comparsa de Tino Tovar, con mensaje implícito contundente y personal. El Falla se levanta para despedirles. El descanso les sigue.
Chirigota – “El niño enfadado (hemos cambiado el nombre)”
Original de Cádiz. Van vestidos con el personaje que pinta el slogan de esa misma marca que da cuerpo al título de la chirigota. Marca surfera. Un chiringuito decora el escenario en un lateral. Y una gran camiseta, colosal, cuelga del forillo con el mensaje “S.O.S. HAITÍ”. Presentación de rigor, sobre su idea. Voces muy justitas. Aquellas cosas que se han ido olvidando o dejando de lado, tradiciones carnavalescas, para el primer pasodoble. Echan de menos el que ya no estén y todo haya cambiado tanto en la fiesta. Un hombre olvidado por su familia es la temática de la segunda letra. El conjunto va a lo básico al interpretar. Cuplés livianos, sin mucho punto gracioso. El popurrí con un cierto tono surrealista y cantado bajo mínimos. No está mal la chirigota. El tipo es simpático, pero el resto de contenido necesitaría un pelín más de esfuerzo. Buena voluntad no les falta.
Comparsa – “Los cupletet”
Juanma Romero Bey vuelve a sorprender con unas de, en el mejor sentido cariñoso, sus locuras. Está claro que él tiene un concepto muy abierto y libre, sin coartarse, de los repertorios. Todo un lujo. El grupo de intérpretes llega a escena con enorme elegancia para sentarse en una fila de sillas emplazadas delante. Ocupan sus lugares y fabrican una guitarra con su sombrero y el bastón. Idea efectista muy original. El primer pasodoble va dedicado íntegro al conocido comparsista Carli, que este año descansa carnavalescamente. La música es muy bonita y dulce, al más puro estilo de Juanma, por cierto que cambia de uno a otro. Músicas distintas para pasodobles. Perfecta la vocalización y voces muy centradas, sin pasar de lo necesario. La segunda letra es para el mundo del Rocío, donde tanto desmán ellos denuncian. Muy buena esta letra por lo bien tratada que está y el contenido. Simpáticos los cuplés, con buen compás y mucho arte. El estribillo los remata de lujo. Y el popurrí una de esas “locuras” suyas, de Romero Bey, del buen gusto. Muy bien las voces y la ejecución. Gran ovación para estos cupletet.
Chirigora – “La Pasma (Policía Autonómica Andaluza)”
Se presenta el primer cuerpo de policía andaluz. Tipo súper simpático y cargado de detalles tópicos. La presentación es un himno que entonan con muchísimo acento regional. Explican de su misión por las distintas provincia, con puntos graciosos. El grupo suena de maravilla. Aquí hay muy buenos chirigoteros de hace mucho. Los dos pasodobles están enfocados para provocar la risa, cosa que consiguen. El primero para su elección en su comunidad y como responsable máximo al primer carajote. Ellos caen. El segundo narra las vivencias y vericuetos de haber sido escoltas dela familia real. La música lleva el sello indiscutible de Juan Carlos Aragón. La letra, junto a Juan Carlos, es del Morera. Letras muy acordes y bien logradas. Cuplés bastante buenos, cumpliendo perfectamente con la misión chirigotera. El estribillo fabuloso, con la ironía que se espera. Cortito y sabroso. Se corea en el segundo. Sencillo de aprender. Y ya el popurrí hace las delicias de todos los presentes, con cuartetas que sacan la carcajada de una en otra. Excelente chirigota que seguro estará para tener muy en cuenta. Público en pie para ellos, que se marchan del escenario pletóricos.
Comparsa – “Kurare”
Su autor es nada más y nada menos que Luis Ripoll Lázaro, gran comparsista y creador de la fiesta. Estas hechiceras llegan desde el Amazonas. Tipos vistosos y conseguidos. La presentación, con sonidos de selva, suena como cántico ritual. Bien las voces. Afinadas. La alcaldesa, Teófila Martínez, se ve tocada por la primera letra de pasodoble. Nadie, dicen, la reprocha lo suficiente en su política local y hay más preocupación por otros asuntos. El segundo pasodoble cuenta sensiblemente la tragedia en Haití. Buena letra. El grupo suena de maravilla y las voces agudas están en el tono ideal, sin parecer nunca molestas en la altura. Los cuplés, simplemente simpáticos, pero bien hechos. Estribillo “venenoso”. Y el popurrí con mucha variedad musical, incluyendo cánticos rituales muy acordes con la temática. Esta comparsa será una de las que estén para disputar claramente el pase de calidad. Enhorabuena a Luis y sus hechiceras que tan bien cantan y saben estar sobre el escenario.
Chirigota – “Estamos en el aire”
La última agrupación que actúa en esta sesión es la chirigota “Estamos en el aire”, de Sevilla. Representan a presentadores televisivos. El tipo es colorido, aunque muy sencillo por la usual vestimenta de estos currantes de la tele. También hay otros trabajadores, regidor, electricista…. Mesas de presentador y buena puesta en escena. Presentación alusiva. Primer pasodoble de presentación, hablando sobre su nuevo paso por las tablas del Falla. Bien el grupo, más que aceptable. Segundo pasodoble para madre que sólo tienen como compañía a la tele, olvidada por familiares. Muy bonito y aplaudido. Los cuplés no destacan mucho. Bien cantados y con carácter chirigotero en la interpretación. Popurrí que narra todo aquello concerniente. También se tratan otros temas. El teatro presenta ya poco público, pero los chirigoteros sacan arrestos para darlas todas y dejar lo mejor de ellos. El público les despide con un muy cariñoso aplauso.